135. Figuras y mariposas. Nauzet González

LA DESPEDIDA DE MI ABUELA

Nauzet González

…..Para el resto de mi familia mi abuela Lucía se había ido para siempre hacía unos dos años, pero para mi ella no se había ido porque todas las noches se acercaba muy despacito, como flotando envuelta en una bruma que dejaba entrever su silueta, oliendo a naftalina y a medicina, se sentaba a los pies de mi cama y me rezaba un Padre Nuestro y un Ave María, luego me daba un beso baboso en la mejilla y se marchaba despacito. Abuelita ya se fue me decía mi madre, lo que pasa es que como la querías mucho sueñas con ella todas las noches, y yo me enfadaba y le decía que no eran sueños, que yo la escuchaba y con su beso me dormía. Aquella noche mi madre decidió dormir a mi lado para demostrarme que las visitas de mi abuela solo eran sueños, y apareció, rezó, y dijo que era el momento de irse de verdad, mi madre estaba muy asustada, pensé que le había dado algo, luego nos quedamos dormidos, pero ella siguió diciéndome que solo fue un sueño, y que casualmente esa noche habíamos tenido el mismo sueño,-¡ay mi niño!, tan pequeño y ya se te está yendo el baifo, me solía decir. Años más tarde le tocó despedirse a mi madre, pero mi madre no era muy creyente así que simplemente me dio un beso y se marchó.

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