152. Cuevas. Sonia Sánchez

“MUJERES EN LA CUEVA”

Sonia Sánchez 

De nuevo aparece la gran Magec por el pico de la Atalaya… ¡y cómo me gusta sentirla! A veces es más caliente, a veces se va antes, a veces sale más tarde, otras veces se esconde detrás de la gran bola blanca y de pronto todo oscurece… Pero todos los días, es el punto de partida para una jornada más. 

Hoy no es un día cualquiera. Hoy, clavo mi mirada al valle de Agaete mientras sostengo la leche recién ordeñada de las cabras. A mi alrededor están mis compañeras felices y tranquilas preparando las ramas, la manteca y la leche: hoy, tenemos que suplicar a nuestro gran Dios Alcorán que envíe las aguas del cielo. Nuestro Faycan lleva todo el día rezando y realizando las pinturas en la cueva para proteger a todo el guanartemato de Gáldar. La puerta del invierno está cerca y necesitamos más energía que nunca para que nuestras gentes no mueran de hambre y nuestros campos vuelvan a reverdecer. 

Con la mirada perdida mientras sostengo el recipiente lleno de leche sobre mi cabeza, recuerdo cuando mi abuela le dijo a mi madre que ya tenía la edad y la capacidad para ser Harimaguada. Enseguida percibieron mi habilidad para curar con las plantas; tenía sensibilidad especial para captar algún mensaje desde el mundo de los invisibles y sentía cuándo era necesario acercar el Ídolo de Tara a la entrada de la cueva, porque algún lanudo Tibicenas estaba cerca. 

El día que mi padre fue a hablar con nuestro Faycan para decirle que estaba preparada, no podía entender que no volvería a la cueva con mi familia, recuerdo que lloré tanto que mis ojos no pudieron ver durante tres días. Ahora miro la montaña, siempre fijo la mirada en el punto de la cueva, y entiendo que mi lugar es este, comprendo que mi don para proteger a mi familia se encuentra aquí́ y ahora sé, que tengo que sacrificar poder sentir su presencia para poder protegerles. 

Hoy subimos a la Tirma, subimos con las ramas ahuyentando a Galiot. Es una gran responsabilidad, pero mi mente, por algún motivo, no para de pensar en que mí principal deseo es poder ver en el descenso a mi madre, como en el anterior solsticio. Tal vez aún tengo mucho que aprender…, o tal vez aún no estoy preparada para la unión, ¡pero me hizo tanto bien verla! Cruzamos las miradas y pude sentir su orgullo hacia mí y también, pude apreciar el respeto que tienen a mi familia. Solo por eso, merece la pena el sacrificio de estar encerrada en la cueva. Se me eriza la piel al recordar cómo, con la cara de mi madre en la cabeza, sacudía mi rama en el mar. Me llené de energía, coraje y orgullo. Descargué toda la rabia de no entender por qué tenía que estar encerrada en la cueva… Los días de subida son mágicos, son los días por los que todo cobra sentido. 

Después, cuando todo acabe, volveremos a la cueva, y un día tras otro despertaré sintiendo el calor de la Magec en la cara, seguiré curtiendo pieles y tejiendo ropas para proteger a nuestra horda y ofreciéndoselas a las gentes, quienes con tanta generosidad nos traen frutos y semillas para que no nos falte el alimento. Seguiré representando mis visiones en la cueva de esas noches de insomnio, en las que no paro de pensar en la mirada de mi madre. Y seguiré́, esperando a que llegue mi día, a que llegue mi futuro, ese tan incierto sobre el que nadie me preguntó, por el que he tenido que renunciar a todo y para el que me estoy preparando. Estar lista para ser: una mujer en la cueva. 

En Madrid, 29 de septiembre de 2020 S.O.S: seguimos renunciando. Seguimos en la cueva. 

Glosario: 

Alcorán: deidad suprema para los aborígenes canarios. Creador de cielo y tierra.
Faycan: sacerdote y especie de segundo poder, el mágico-religioso, en el que estaban 

jerarquizados los pueblos de Gran Canaria. 

Galiot: principio maligno que salía de las entrañas de la Tierra y estaba acompañado por dos grandes canes lanudos denominados Tibicenas. 

Guanartemato: La isla de Tamarán (Gran Canaria) fue dividida en dos Guanartematos o reinados. El de Gáldar y el de Telde. Pertenecientes a los hijos de Atidamana y Gumidafe, matrimonio creado para unir poderes apoyándose en el patriarcado matrilineal tan característico de los pueblos paleolíticos indoeuropeos. 

Harimaguada: figura de mujer cuya misión principal genera controversia. Puesto que, para algunos expertos en Historia Canaria, como Abreu Galindo, son sacerdotisas, mujeres sagradas. Pero historiadores como Pérez Saavedra se apoyan en la teoría de mujeres premestruales, vírgenes, entiéndase el término en el sentido más literal y primitivo; protegidas en cuevas donde se preparan para el matrimonio a servicio del hombre y para la maternidad. 

Ídolo de Tara: Figura prehistórica con forma de mujer donde están resaltados los atributos femeninos que hacen referencia a la reproducción y a la importancia que la mujer tenía principalmente en el Neolítico, donde la sociedad era más matriarcal. Era considerado como un símbolo protector. 

Magec: Nombre que los aborígenes canarios daban al sol. Para ellos era una divinidad que además tenía carácter femenino por ser quién daba origen a las almas. 

Pico de la Atalaya: o montaña de Gáldar. Se trata de un volcán situado en la Isla de Gran Canaria, separando los municipios de Santa María de Guía y Gáldar. 

Tibicenas: grandes perros lanudos considerados maléficos puesto que acompañaban al señor de las tinieblas Galiot.

Tirma: Roque sagrado de la Isla de Gran Canaria. Bibliografía: 

ABREU GALINDO, Juan de. 1977 (d. 1676 < ca. 1590). Historia de la conquista de las siete islas de Canarias. Edición crítica con introducción, notas e índice por A. Cioranescu. S/C de Tenerife: Goya. 

PÉREZ SAAVEDRA, Francisco. 1997 (1982). La mujer en la sociedad indígena de Canarias. Tenerife: CCPC, 4a ed. 

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