3. Antonio Padrón_Antonio Marín.

ANTONIO PADRÓNDe la platanera al Arte. De la tierra a lo sublime

I

Era un hombre generoso

modesto pero seguro,

enérgico más no duro,

humilde y no vanidoso,

constante pero no ansioso.

Un artista sin complejo

con el anhelo, en él viejo,

de la propia perfección

que huye de la imitación,

la influencia y el consejo.

II


Personal expresionismo

que lo académico niega.


A la creación se llega

desgarrándose uno mismo.

Sin trazas de realismo

geométricas pescadoras,

alfareras, aguadoras,

tallas, cántaros, jareas,

los frutos de las tareas,

angulosas vendedoras.

III


La búsqueda no se cierra:

metáfora en la pintura,

música en la estructura,

negro de resina y tierra.

Es bella y continua guerra,

el ritual, la poesía,

pincel de palma que guía

su siempre libre elección

y su eterna evolución.

Lienzo seco. Geometría.

IV


Y se encontró a si mismo

en la realidad isleña,


sin escuela madrileña, 

pintando sin ningún “ismo”. 

Acto de exhibicionismo


fue para él la exposición,

nunca entró en su aspiración

exponer mucho su obra,


el alardear le sobra,


lo que busca es perfección.

V

Su singular maestría
en la pintura o el dibujo,

suya, sin ningún influjo,

con la experiencia crecía.

Y hasta dónde su osadía

al arte hubiera elevado

es un misterio creado
por su muerte prematura

que arrebató a la cultura

un recorrido acabado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *