Diario de un guía de museo que quiere ser visitante.

DÍA 18

Al igual que los corazones ajenos son el gran misterio que se intuye en la otra persona (difícil frontera entre Uno y los otros), los museos son quizás los animales incomprendidos de las ciudades que los acogen. La mayoría de las contradicciones están llenas de señales de vida: en el corazón de Gáldar, este museo permanece a la sombra fresca del aire acondicionado como el que duerme la siesta en la penumbra mientras el mundo burbujea de calor. Una campana interrumpe el letargo en el que dormimos a veces, aquí, dentro del museo.

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